INT.- Durante el
desfile en el National Mall, Francisco se detuvo para besar a bebés y
niños. Pero una niña consiguió pasar a través de la barrera y le entregó una
carta al papa.
Al principio, el
equipo de seguridad la detuvo, pero el papa dio luz verde para que se
acercara. La multitud aplaudió cuando un guardia la levantó hacia el
pontífice.
"Papa
Francisco, quiero decirle que mi corazón está triste, y me gustaría pedirle que
hablara con el presidente y el Congreso para la legalización de mis padres,
porque todos los días tengo miedo de que un día se los lleven lejos de
mí", dijo la niña.
Cruz se describe a
sí misma como "ciudadana estadounidense con raíces
mexicanas". Dice que sus padres emigraron desde Oaxaca, México.
Su padre, Raúl,
tenía una camiseta amarilla que decía: "Papa Rescata DAPA", en
referencia a la Acción Diferida para padres de estadounidenses, un programa que
busca posponer la deportación para los padres indocumentados de ciudadanos
estadounidenses o residentes permanentes legales.
El miércoles, el
papa Francisco se reunió con Barack Obama y terminó el día con la canonización
de Junípero Serra. Fue el primer día completo del papa en Estados
Unidos. La visita de seis días le llevará esta semana a Nueva York, a la
Asamblea General de las Naciones Unidas, y a Filadelfia para el Encuentro
Mundial de las Familias, un gran evento católico que se espera que atraiga a
casi un millón de peregrinos a las misas papales.
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